
El sábado se enfrentaban en Salesianos el
Ourense A contra el
Ponte A de benjamines a las 10:30 de la mañana, ya fuese por el frío o la niebla; lo cierto es que los visitantes entraron al campo dormidos y cansados y por poco les cuesta un disgusto.
Nada más empezar el partido, en una acción que no implicaba peligro aparente, nació el primer gol del
Ourense; un pase largo al que sale Adrián, lo coge con las manos pero el delantero
rojillo mete la pierna (golpeándole en las manos cuando ya lo tenía agarrado) y gol.
Con un 1-0 tan tempranero parecía que la cosa no pintaba bien, ya que con unos balones muy duros y con un terreno de tierra al que no se adaptaban los
blanquinegros (el balón botaba de forma irregular) las imprecisiones en defensa y ataque se producían una y otra vez. Sin embargo, en ese momento apareció el capitán
pontino y disipó en sólo tres minutos todas las dudas al conseguir marcar tres tantos de forma consecutiva. Con el 1-3 el
Ponte se hizo con el control del partido y aunque su juego era lento y no muy preciso, los goles fueron cayendo uno tras otro, hasta alcanzar el resultado final de 1-14.

Las conclusiones sacadas del encuentro fueron varias, la primera que la defensa anduvo bailando casi un cuarto de hora hasta que se asentó (luego hicieron un gran papel), la segunda que el bloque cuando no juego con ritmo e intensidad tiene que sacar el partido adelante por acciones individuales y por coraje y la última, que con los puntas dormidos no se va a ninguna parte.
Mucho tendrán que mejorar en juego los
pontinos si quieren seguir en lo más alto de la tabla visto lo del fin de semana, ya que con un
Ourense un poco más inspirado el partido podría haberse complicado mucho por culpa de la relajación mostrada. Esperemos que hayan aprendido la lección y que mejoren contra el
Calasancio.
Los goles fueren de:
Alberto (6), Pablo (3),
Titi (2), David (2) y Pituso. Mientras que las asistencias las pusieron:
Fabio y
Manu.